Miguel Río Branco: el ojo inquieto del dolor y la belleza
El fotógrafo que nunca quiso ser solo fotógrafo
Miguel Río Branco (n. 1946, Las Palmas de Gran Canaria) es mucho más que un fotógrafo. Su vida, marcada por constantes desplazamientos por Brasil, Estados Unidos, Suiza y España debido a la carrera diplomática de su padre, lo convirtió en un creador inquieto y multifacético. Pintor de formación en la Escola Superior de Desenho Industrial de Río de Janeiro, cineasta en su juventud, documentalista, director de fotografía y artista plástico: todos estos lenguajes confluyen en una obra visual que desborda los límites de la fotografía tradicional.
Él mismo suele insistir en que su obra no busca “documentar” sino interpretar, y en esa interpretación se mezcla el dolor humano, la marginalidad, la violencia urbana, la sensualidad y, sobre todo, una intensa búsqueda de belleza en lo desgarrado.









